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Probamos mochila ByKay SSC DELUXE

Estas semanas he estado probando la mochila ergonómica portabebés ByKay SSC DELUXE. En esta casa nos encanta el porteo y cuando me la ofrecieron no dudamos en decir que si. Continue reading “Probamos mochila ByKay SSC DELUXE”

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Mi bebé de alta demanda

Exhausta, impotente y angustiada. Esas tres palabras podrían definir mis primeros meses de madre principiante. Abraham era… absorbente. El primer mes fue de reconocimiento, a partir de ahí llego el caos. Durante el día no podía hacer absolutamente nada sin el en brazos. No me dejaba ni un minuto, ni siquiera podía ir al baño o hacer algo de comer porque se ponía rojo de llorar. Qué es lo que estaba haciendo mal? Le cogía demasiado? Acaso le cogía poco? Tenía hambre por supuesto (modo irónico on), se pasaba horas en la teta y cada dos como un reloj. Mientras estaba ahí pegadito hacia micro sueños, no se puede decir que no dormía porque si lo hacia pero a mi no me lo parecía.
Al cumplir el segundo mes llego la locura. Era dar las seis de la tarde y empezar a llorar sin parar como un loco, con teta y sin ella, en brazos o en la cuna, en el carro, en la hamaca… Era un desasosiego tremendo. Los astros se habían alineado para volverme loca porque yo ya no podía mas. Serían cólicos? Pues venga homeopatía, masaje, brazos, chupete (que lo odiaba), porteo… Nada, pero al menos con el porteo dormía algo mas de seguido. Y llorando sin parar pasábamos la tarde hasta las 12 de la noche, ahí caía hasta las 6 de la mañana. Menos mal! Sino creo que me hubiera tirado por la ventana.

Consultando en un grupo en Facebook alguien dijo las palabras bebé de alta demanda. Leyendo al respecto me vi reflejada totalmente. Mi hijo era un pidón inconformista enganchado a la teta y era normal. Unos demandan mas que otros y Abraham era de los que demandaban y mucho. Eran peor los comentarios de la gente. Que si le cogía mucho, que si tenía cólicos, que si lo que tenia que hacer (al loro con la recomendación) era adiestrarlo para que fuera rapidito mamando y que lo dejara llorar un poco… Total, que la culpa siempre era mía y lo peor, parecía que al mundo le molestaba mi actitud de es lo que me ha tocado. Qué iba hacer, cortarme las venas? Bastante que no me volví loca o probé métodos de dudosa eficacia. Porque también me habrían juzgado por ello, claro esta. Y yo estaba dispuesta a disfrutar fuera como fuera porque me negaba a creer que aquello era el martirio de ser madre. Decidí disfrutar de sus exigencias. Usé más el fular que el carro, aunque chupó mucha maxicosi (por pura ignorancia, pobre mío), le di todos los brazos y el pecho que quiso y me metalicé de que durante unos meses mi trabajo a tiempo completo, las 24 horas, era ser madre de mi hijo. Me armé de paciencia, me quité el reloj (desde los 9 años que llevaba conmigo y a día de hoy sigo sin el) y al mal tiempo buena cara. Si había que comer sándwich pues los comía, si tenia que ir al baño con el niño en el fular pues iba, y si se pasaba el día colgando de la teta pues mira. Repito, menos mal que dormía 6 horas seguidas por la noche. Porque pasar esto sin dormir hubiera sido de ciencia ficción ya. Nos metíamos juntitos en la cama y hasta que pidiera teta.

Tengo que aclarar que esta característica de algunos bebés no determina su carácter en el futuro. Eso si, creo que si le dejas llorando a moco tendido y el aprende que para todo hay que llorar, supongo que al final pasa factura. Tal como empezó a llorar un día dejo de hacerlo. Empezó a espaciar tomas, a querer menos brazos, se entretenía con otras cosas que no era principalmente yo. Y desde que puso un pié en el suelo jamas me ha vuelto a pedir brazos (excepto cuando ha nacido su hermana, pero esta es otra historia). Un día dejó de exigir y me dio hasta pena. Mi niño había crecido otro pasito mas.
Hoy es un mini hombrecín de dos años y medio adorable, mimoso, con carácter y súper agradecido que rara vez dice “cogeme”.

Últimamente me he cruzado con alguna mamá en esta situación y me he solidarizado automáticamente con ella. Se que suena mal pero si estas así y alguna vez tienes ganas de tirar al niño por la ventana, mientras no lo hagas, tu actitud es completamente normal y no debes sentirte mal, que lo harás. Haz siempre lo que te diga tu instinto. Si crees que debes hacer esto o aquello, hazlo. Equivocarse es de humanas! No escuches la tormenta de consejos no pedidos que te lloverán (seguro), quedate con aquello que creas que puede echarte una mano y si te la echan de verdad pues mucho mejor.
Los bebés lloran, y mucho. Es tan complicado ser bebé! No debemos idealizar la maternidad porque la realidad es que lo que te toca te ha tocado. Hay que disfrutar, siempre disfrutar puesto que nunca serán mas pequeños que ahora.

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Cangureando

Ayyy madre mía! Anoche estaba preparando la bolsa al pollito para hoy cuando vi el fular. Vamos que me entró calor y todo jaja. Cómo había olvidado hablar de el en el post de cólicos!? Si es que una está que no está.
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Algun@s pensarán que esto del porteo es una moda, quizás incluso pasajera. Que llevar a los niños a cuestas es un atraso cuando hay carritos, que con eso tiene que doler la espalda una barbaridad..
En mi caso me vi porteando casi por casualidad. Necesitaba algo que me permitiera llevar a Abraham a la primera revisión del pediatra en transporte público. Mi carro tiene 3 ruedas, ni os cuento lo que pasa cuando queréis subir al bus, lo más fácil es que vuelque en cuanto lo apoyas en la rueda delantera para hacer el juego al subir. Pero como en la vida, a caballo regalado…
Mi amiga Bea tenía una maravillosa mochila Stokke y un fular que la habían regalado. Probé la mochila y aquello estaba muy bien. 50 mil arneses, sujecciónes, belcros… pero yo soy muy pequeña y pesaba más que yo! Decidí probar con el fular. Ella me decía que no se apañaban y que ni lo había usado. Yo cuando me conseguí poner aquello y vi lo cómoda que iba me dije Anita porque no se te había ocurrido esto antes!?

Ni que decir tiene que en transporte público iba de maravilla. Pero ayy lo que descubrí cuando Abraham empezó a retorcerse de cólicos! No me dejaba hacer nada, ni ir al baño! Mi chico esa temporada trabajaba mucho, hasta muy tarde, con lo cual tenía que buscarme la vida y solucionar el arsenal de pelusas que iba apoderándose de mi casa. Pues muy bien, bebé al pañuelo y yo a limpiar. Total, en brazos estaba no? Abraham empezó a dormir por horas ahí metido. Yo aspiraba, fregaba, preparaba comidas, sacaba a los perros, iba a las clases postparto… Por favor que maravilla! Un poco de calor si que pasaba, Abraham nació en Abril. Lo arreglaba colocando una sabanita de la minicuna entre los dos. No lo hacía siempre porque me gustaba sentirlo en pañales junto a mi pecho. Lógicamente en casa no me ponía sujetador siquiera, era un gusto que el se sirviera solito.
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Poco a poco fui buscando información acerca de los beneficios del porteo. Milagro! Los cólicos se llevaban mucho mejor! El lloraba menos, yo estaba menos nerviosa, con lo cual paz y armonía en mi hogar.

Si vives en Rivas Vaciamadrid o al rededores os recomiendo la tienda Monetes. Jeni os atenderá fenomenal, os enseñará a colocaros mochila, fular, cualquier portabebés en general (http:// http://monetes.es), tambien dispone de tienda on line.
Descubrí navegando Red Canguro; leí a María de Feliz en Brazos que aunque por motivos personales ha decidido cerrar su tienda on line sigue escribiendo en su maravilloso blog. Mimos y Teta de Noemí Hervada que ahora mismo está de sorteo, no dejéis de visitarla porque merece la pena.
Y en Monitos y Risas podéis aprender a colocaros el fular de mil formas distintas con el hagstag #30dias30nudos los veis en Facebook.

El porteo tiene múltiples beneficios, no sólo el de manoslibres!
Todos los bebés necesitan sentir nuestro calor sientiendose así satisfechos y seguros en todo momento. Esta protección hará de nuestro hijo un adulto seguro. Se benefician de la música del latido de nuestro corazón. La posición de ranita favorece el correcto desarrollo de sus huesos pélvicos y el retorno sanguíneo, el peso recae sobre las nalgas y no sobre los genitales.

No todo son maravillas para los nenes, para nosotras también porque llevarle tan cerca de muestro pecho favorece la segregación de oxitocina produciendo más leche y disminuyendo la posibilidad de sufrir depresión postparto. De esta manera el bebé tiene muy fácil acceso al pecho y maman solitos.
Habrá quien tenga miedo de sentirse torpe o de tropezar. Ya os digo que el porteo es muy seguro, el bebé va tan pegadito a nuestro centro de gravedad que es muy difícil perder el equilibrio.
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Y recordar que lo más importante es colocar al bebé de forma segura siguiendo unas pautas lógicas.
Utilizar siempre un portabebé ergonómico que respete la fisionomía del bebé. Buscar uno adecuado a nuestras necesidades y al peso del niño.
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